martes, 4 de noviembre de 2008

Invitación a la relajación



Hay paisajes que invitan a hacer un alto en las carreras de cada día y serenar nuestro espíritu solo dejándose llevar de la mano de la naturaleza.

El papel de la lectura en el s.XXI


No todos creen que la literatura juvenil sea merecedora de un espacio en los anales literarios. Es difícil explicar cómo Jorge Manrique se ha inmortalizado con sus Coplas a la muerte de su padre (una auténtica joya literaria, pero a la vez tan distante del gusto juvenil del momento) y Jordi Sierra i Fabra, por citar un ejemplo, con más de 300 libros publicados, no es seguro que tenga su huequito en los estudios literarios venideros.
Hubo una época en que el cómic (los conocidos tebeos) marcaron un hito en la historia de la lectura; quizá la ausencia de otras ofertas de ocio ayudó a potenciar la lectura. Muchos de aquellos lectores de Tin Tín, de las historias románticas de Corín Tellado, o las del Oeste americano de Marcial Lafuente Estefanía... son hoy avezados lectores de múltiples géneros. ¿Es descabellado pensar que los que hoy se sienten "enganchados" por Campos de fresas (Jordi Sierra i Fabra), El Príncipe de la niebla (Carlos Ruiz Safón), La Catedral (César Mallorquí), Los Armarios negros (Joan Manuel Gisbert), No pidas sardina fuera de temporada (Andreu Martín y Jaume Ribera), etc., etc., lleguen a ser Lectores -con mayúscula- de un futuro no muy lejano? En las obras de estos autores encuentran muchos de nuestros jóvenes respuesta a buena parte de sus inquietudes. Quiero pensar que el ritmo de vida que imponen los tiempos modernos (con el estrés de los vídeo juegos incluido) nos va a conducir a un redescubrimiento de la placidez y serenidad que aporta la lectura.